La ANSES oficializó los nuevos valores de las bases imponibles previsionales que regirán desde abril de 2026, en el marco del esquema de movilidad mensual atado al IPC.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) dispuso la actualización de las bases imponibles del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que comenzará a regir para el período devengado abril de 2026. La medida fue establecida mediante la Resolución 74/2026 y responde a la movilidad mensual basada en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en este caso fue del 2,90%.
En este marco, se fijaron los siguientes importes:
- Base imponible mínima: $128.091,45,
- Base imponible máxima: $4.162.912,57.
Estos valores resultan determinantes para el cálculo de los aportes personales y contribuciones patronales al sistema previsional, ya que establecen los pisos y topes sobre los cuales se aplican las alícuotas vigentes.
El incremento de la base máxima cobra especial relevancia en contextos de salarios elevados, dado que limita el monto sobre el cual se calculan los aportes al SIPA. De esta forma, las remuneraciones que superen el tope de $4.162.912,57 no tributarán aportes previsionales por el excedente, manteniendo el esquema de tope contributivo vigente.
Por su parte, la actualización de la base mínima impacta en aquellos casos donde las remuneraciones resultan inferiores a ese valor, fijando el piso sobre el cual deben calcularse los aportes, especialmente en situaciones de jornadas reducidas o remuneraciones bajas.
La modificación se enmarca en el esquema de movilidad mensual establecido por el Decreto 274/2024, que reemplazó el sistema anterior y dispuso ajustes automáticos en función de la inflación. En este caso, la actualización toma como referencia el IPC correspondiente a febrero de 2026.
En función de este ajuste, el haber mínimo garantizado se fijó en $380.319,31, mientras que el haber máximo alcanzará los $2.559.188,80.
La actualización también impacta en otros parámetros clave del sistema previsional. La Prestación Básica Universal (PBU) se estableció en $173.978,72, en tanto que la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) asciende a $304.255,45.
En paralelo, la resolución dispone la actualización de las remuneraciones computables para el cálculo de nuevas prestaciones previsionales. Esta medida alcanza a los trabajadores que cesen en su actividad a partir del 31 de marzo de 2026 o que soliciten el beneficio desde el 1° de abril de 2026, quienes deberán aplicar los índices definidos por la Subsecretaría de Seguridad Social.
Si bien la resolución actualiza los haberes previsionales y redefine los valores de la Prestación Básica Universal (PBU) y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), el principal impacto operativo para empleadores y liquidadores de sueldos se concentra en las nuevas bases imponibles, que como mencionamos antes, pasan a $128.091,45 como mínimo y $4.162.912,57 como máximo.
En términos prácticos, estos nuevos valores deberán ser considerados en la liquidación de cargas sociales correspondientes a abril de 2026, modificando tanto el cálculo de aportes como la determinación del costo laboral en los segmentos salariales más altos.




